Responsabilidad del revisor fiscal: riesgos que la empresa debe conocer antes de una contingencia

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La responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal puede surgir cuando incumple deberes profesionales, éticos o técnicos propios de su función. Sin embargo, administradores y contadores mantienen responsabilidades diferentes sobre gestión, controles e información financiera. Antes de una contingencia, la empresa debe delimitar funciones, conservar evidencia y documentar cómo atiende las alertas y recomendaciones recibidas.

Una visión integral de las responsabilidades en la empresa

Analizar una contingencia relacionada con revisoría fiscal exige distinguir qué correspondía hacer al revisor, qué dependía de la administración y qué estaba bajo responsabilidad del contador u otros funcionarios.

El revisor fiscal ejerce una función independiente de fiscalización y no administra directamente la compañía. La Ley 43 de 1990 establece expresamente que el contador público que actúa como revisor fiscal o auditor externo no es responsable de los actos administrativos de las empresas a las que presta sus servicios.

Esto no significa que carezca de responsabilidad. Su actuación puede ser evaluada frente al cumplimiento de sus propias obligaciones, la diligencia aplicada, la independencia, la calidad de la evidencia y las comunicaciones realizadas.

La empresa debería diferenciar al menos estos tres roles:

  • Administradores: toman decisiones, gestionan recursos, implementan controles y responden por la conducción de la organización dentro del marco aplicable.
  • Contador: participa en el reconocimiento, preparación, registro y certificación de la información contable conforme a sus responsabilidades.
  • Revisor fiscal: evalúa de manera independiente la información y los asuntos que corresponden a su función, documenta sus procedimientos y comunica las situaciones que deban ser conocidas por los órganos correspondientes.

Esta separación es importante porque una contingencia puede involucrar simultáneamente actuaciones de varias personas sin que sus responsabilidades sean idénticas.

Para profundizar en el alcance general del cargo puede consultarse ¿Qué es un revisor fiscal? Funciones y quién debe tenerlo.

Responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal: escenarios frecuentes

La responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal se relaciona con el ejercicio profesional y con el cumplimiento de los deberes éticos, técnicos y legales aplicables al contador público.

La Ley 43 de 1990 establece principios de integridad, objetividad, independencia, responsabilidad, confidencialidad, competencia profesional y observancia de las disposiciones normativas. También atribuye a la Junta Central de Contadores la competencia para imponer sanciones disciplinarias a los contadores públicos.

Por eso, una investigación disciplinaria no debería analizarse únicamente desde el resultado económico que sufrió la compañía. Lo relevante es determinar cómo actuó el profesional frente a las circunstancias que conocía y cuáles eran sus obligaciones.

Entre los aspectos que pueden ser objeto de revisión están:

  • Independencia y conflictos de interés.
  • Planeación del trabajo.
  • Competencia técnica.
  • Supervisión del equipo.
  • Evidencia obtenida.
  • Papeles de trabajo.
  • Cumplimiento de deberes profesionales.
  • Oportunidad de las comunicaciones.
  • Coherencia entre evidencia, hallazgos y conclusiones.
  • Cumplimiento de deberes específicos de información o denuncia cuando resulten aplicables.

Independencia, competencia y evidencia

La independencia debe mantenerse durante todo el encargo y no limitarse a una declaración realizada al inicio.

Asimismo, la firma debe contar con profesionales capaces de comprender los riesgos, el sector y la complejidad de la organización.

Pero uno de los elementos más relevantes ante una contingencia es la evidencia.

Una revisión posterior debería poder reconstruir:

  1. Qué riesgo se identificó.
  2. Qué procedimiento se realizó.
  3. Qué información se obtuvo.
  4. Qué resultado produjo.
  5. Qué conclusión adoptó el profesional.
  6. Qué comunicación se realizó.
  7. Qué respuesta recibió de la administración.

La existencia de archivos extensos no garantiza una adecuada documentación. La evidencia debe permitir seguir de manera lógica el criterio utilizado y las actuaciones ejecutadas.

Responsabilidad penal del revisor fiscal y límites de su actuación

La responsabilidad penal del revisor fiscal no surge automáticamente porque exista una irregularidad, un fraude o una pérdida dentro de la empresa.

Para que exista responsabilidad penal deben analizarse los hechos concretos, la conducta atribuida al profesional y los elementos exigidos por la disposición penal aplicable.

El Código de Comercio contempla específicamente que el revisor fiscal que, a sabiendas, autorice balances con inexactitudes graves o presente a la asamblea o junta de socios informes con esas inexactitudes puede quedar sometido a las consecuencias allí previstas.

También existen deberes específicos de denuncia. La Ley 43 de 1990 establece actualmente obligaciones para los revisores fiscales frente a determinados actos de corrupción y posibles delitos detectados durante el ejercicio del cargo.

Esto hace especialmente importante diferenciar entre:

  • Detectar una señal de alerta.
  • Obtener información suficiente para determinar su naturaleza.
  • Comunicarla a los órganos correspondientes.
  • Cumplir los deberes adicionales que puedan resultar legalmente exigibles.
  • Conservar evidencia de las actuaciones realizadas.

La empresa tampoco debería asumir que el revisor fiscal es el responsable exclusivo de prevenir cualquier conducta irregular.

La administración continúa siendo responsable de diseñar y ejecutar controles, custodiar activos, autorizar operaciones y gestionar los procesos del negocio.

Responsabilidad civil: cuándo puede existir un perjuicio atribuible

La responsabilidad civil responde a una lógica diferente.

El artículo 211 del Código de Comercio establece que el revisor fiscal responde por los perjuicios que ocasione a la sociedad, sus asociados o terceros por negligencia o dolo en el cumplimiento de sus funciones.

Por eso, ante una reclamación no basta con demostrar que la empresa sufrió una pérdida. Debe analizarse la actuación concreta del profesional y la relación entre esa conducta y el perjuicio alegado.

Entre las preguntas relevantes están:

  • ¿Cuál era la obligación concreta del revisor fiscal?
  • ¿Qué información tenía disponible?
  • ¿Qué procedimiento realizó?
  • ¿Existía una señal relevante que debía considerar?
  • ¿La situación fue comunicada?
  • ¿Qué hizo posteriormente la administración?
  • ¿Existe una relación entre la conducta cuestionada y el daño reclamado?

La documentación es especialmente importante porque permite reconstruir qué conocía cada responsable y qué decisiones tomó en ese momento.

Tipo de responsabilidad Qué puede evaluarse Evidencia relevante
Disciplinaria Cumplimiento de deberes profesionales, técnicos y éticos Planeación, procedimientos, papeles de trabajo y comunicaciones
Penal Conductas específicas que puedan estar previstas en la legislación penal Documentos, conocimiento de los hechos, comunicaciones y actuaciones realizadas
Civil Perjuicios relacionados con negligencia o dolo en el cumplimiento de funciones Alcance, evidencia, comunicaciones, decisiones y relación con el daño alegado

Qué debe documentar la empresa antes de que exista una contingencia

La prevención empieza mucho antes de una investigación o reclamación.

La compañía debería disponer de evidencia que permita identificar claramente qué correspondía al revisor fiscal y qué permanecía bajo responsabilidad de la administración.

Alcance y responsabilidades

La documentación contractual, societaria y profesional debe permitir entender:

  • Alcance del encargo.
  • Información que debe entregar la administración.
  • Canales de comunicación.
  • Responsables internos.
  • Periodicidad de reuniones.
  • Entregables.
  • Procedimiento para comunicar asuntos relevantes.
  • Tratamiento de solicitudes adicionales.

Definir estos elementos reduce expectativas incorrectas.

Por ejemplo, una recomendación realizada por el revisor fiscal no significa que este deba ejecutar el control propuesto. La administración debe analizarla, determinar la respuesta y asignar los recursos correspondientes.

Comunicaciones relevantes

Cuando aparece una observación importante, deberían quedar documentados al menos:

  • Fecha de comunicación.
  • Descripción del asunto.
  • Riesgo identificado.
  • Área responsable.
  • Respuesta de la administración.
  • Acción acordada.
  • Fecha de compromiso.
  • Evidencia esperada.
  • Estado de seguimiento.

Una cadena de correos dispersos dificulta reconstruir posteriormente qué ocurrió.

Una matriz única de hallazgos permite mantener una trazabilidad mucho más clara.

Cómo documentar actas, decisiones y planes de acción

Las actas de junta directiva, comité de auditoría y otras reuniones relevantes deberían reflejar de forma suficiente los asuntos discutidos y las decisiones adoptadas.

No necesitan transcribir cada intervención, pero sí deberían permitir responder:

  • ¿Qué situación se presentó?
  • ¿Qué información recibió el órgano?
  • ¿Qué riesgo se identificó?
  • ¿Qué decisión se adoptó?
  • ¿Quién quedó responsable?
  • ¿Qué plazo se estableció?

Cuando un riesgo se acepta temporalmente, también debería quedar documentada la razón.

La organización debe evitar que un asunto importante permanezca meses en una matriz con estados como “pendiente” o “en proceso” sin evidencias concretas de avance.

El seguimiento debe comprobar efectividad

Cerrar administrativamente un hallazgo no significa necesariamente que el riesgo desapareció.

Ejemplo: si se detecta una debilidad en la autorización de pagos y la compañía responde creando una nueva política, el cierre debería verificar además que el procedimiento realmente está siendo aplicado.

Una matriz útil puede contener:

  • Hallazgo.
  • Nivel de riesgo.
  • Causa.
  • Acción correctiva.
  • Responsable.
  • Fecha compromiso.
  • Evidencia de implementación.
  • Validación de efectividad.
  • Estado final.

Este nivel de trazabilidad protege tanto a la organización como a las personas que participaron en las decisiones.

El papel de la junta directiva ante una alerta

La junta no debería ejecutar las acciones operativas, pero sí ejercer una supervisión proporcional a la importancia del asunto.

Ante una comunicación relevante del revisor fiscal, conviene preguntar:

  • ¿Cuál es el riesgo concreto?
  • ¿Qué áreas están involucradas?
  • ¿Existe impacto financiero, legal o reputacional?
  • ¿Se trata de un asunto nuevo o recurrente?
  • ¿Quién debe responder?
  • ¿Qué acción fue definida?
  • ¿Cómo se comprobará su efectividad?
  • ¿Cuándo volverá a revisarse?

Cuando la situación involucra fraude, información financiera, cumplimiento, riesgos tecnológicos, litigios o asuntos tributarios, puede ser necesario reunir diferentes especialidades para analizar los hechos.

La responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal no elimina las obligaciones de supervisión y actuación que corresponden a la empresa.

Errores que aumentan la exposición ante una contingencia

Algunas prácticas pueden dificultar considerablemente la defensa de las decisiones de una organización o de sus órganos.

Entre las principales están:

  • Tratar la revisoría fiscal como una actividad exclusivamente anual.
  • Entregar información incompleta o de forma tardía.
  • No responder formalmente a hallazgos relevantes.
  • Mantener planes vencidos sin escalamiento.
  • Confundir recomendaciones con actividades que debe ejecutar el revisor.
  • No documentar decisiones de la junta o la gerencia.
  • Considerar cerrado un hallazgo sin comprobar la efectividad de la acción.
  • Depender únicamente de comunicaciones verbales.
  • No preservar información cuando surge una posible investigación.

Varios de estos comportamientos también aparecen entre los errores comunes en revisoría fiscal: riesgos que debe evitar.

Una buena relación con el revisor fiscal debería facilitar una comunicación periódica y documentada sobre los principales riesgos y asuntos identificados durante el periodo.

Qué hacer cuando aparece una posible irregularidad

Cuando la empresa detecta una situación potencialmente sensible, la primera prioridad debería ser preservar información y establecer una ruta de análisis proporcional.

No toda alerta implica fraude ni toda inconsistencia conduce a una responsabilidad penal. Sin embargo, actuar de forma improvisada puede dificultar posteriormente el esclarecimiento de los hechos.

Una respuesta inicial puede incluir:

  1. Preservar registros y soportes.
  2. Restringir modificaciones sobre información relevante.
  3. Identificar las áreas y personas involucradas.
  4. Definir quién coordinará el análisis.
  5. Determinar si se requiere apoyo jurídico o técnico especializado.
  6. Informar al órgano competente según la relevancia.
  7. Documentar cada decisión adoptada.

Cuando resulte pertinente, el revisor fiscal deberá actuar dentro de las obligaciones propias de su función y de los deberes específicos que le imponga el marco aplicable.

La responsabilidad penal del revisor fiscal debe analizarse sobre hechos concretos y no utilizarse como una conclusión anticipada frente a cualquier irregularidad detectada.

La calidad del servicio también es una medida preventiva

La empresa puede reducir riesgos seleccionando una firma que tenga una metodología clara, independencia, capacidad técnica y mecanismos efectivos de supervisión.

Al comparar proveedores debería revisar:

  • Experiencia sectorial.
  • Equipo que ejecutará el trabajo.
  • Metodología basada en riesgos.
  • Control de calidad.
  • Manejo de independencia.
  • Comunicación con junta y administración.
  • Escalamiento de asuntos relevantes.
  • Cobertura de riesgos especializados.

El Servicio de Revisoría fiscal de Amézquita se orienta a la revisión de información financiera, control interno, cumplimiento, riesgos y elaboración de informes técnicos mediante un enfoque independiente y basado en riesgos.

Una firma adecuada no elimina los riesgos de la organización ni asume las responsabilidades de la administración, pero puede contribuir a que las situaciones relevantes se identifiquen, documenten y comuniquen con mayor oportunidad.

Prevenir una contingencia requiere responsabilidades claras

La responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal, la responsabilidad penal del revisor fiscal y la responsabilidad civil responden a fundamentos diferentes y deben analizarse según los hechos de cada caso.

Para la empresa, la prevención no consiste en trasladar todas las obligaciones al revisor fiscal. Consiste en definir correctamente las responsabilidades, mantener controles, entregar información suficiente, responder a las observaciones y conservar evidencia de las decisiones adoptadas.

Una junta que recibe alertas y exige acciones verificables, una administración que documenta sus respuestas y un revisor fiscal que actúa con independencia y trazabilidad reducen las zonas grises que suelen complicar una contingencia posterior.

Preguntas frecuentes

? ¿Cuándo puede existir responsabilidad disciplinaria del revisor fiscal?

Puede analizarse cuando existan posibles incumplimientos de deberes profesionales, éticos o técnicos propios del ejercicio de la contaduría y de la función de revisoría fiscal. La valoración depende de los hechos y de la conducta concreta del profesional.

  • Ejemplo: una investigación puede revisar si existía independencia, si los procedimientos fueron adecuadamente documentados o si una comunicación relevante se realizó oportunamente.
  • Recomendación: mantener trazabilidad entre riesgos, procedimientos, evidencia, conclusiones y comunicaciones durante todo el encargo.

? ¿Una irregularidad dentro de la empresa genera responsabilidad penal del revisor fiscal?

No automáticamente. La responsabilidad penal exige analizar la conducta específica atribuida al profesional, su conocimiento de los hechos y los elementos previstos por la norma penal aplicable.

  • Ejemplo: descubrir posteriormente un fraude no permite concluir por sí solo que el revisor fiscal participó en él o incumplió un deber penal.
  • Recomendación: evitar conclusiones anticipadas y preservar evidencia sobre qué información estaba disponible, qué actuaciones se realizaron y cómo se comunicaron las alertas.

? ¿El revisor fiscal responde por las decisiones de la administración?

No por el solo hecho de ejercer la revisoría fiscal. La Ley 43 de 1990 establece que el contador público que actúa como revisor fiscal o auditor externo no es responsable de los actos administrativos de la empresa. Su propia actuación sí puede evaluarse frente a las funciones y deberes que le correspondían.

  • Ejemplo: autorizar un pago, definir una política comercial o contratar un proveedor son decisiones administrativas que no deberían trasladarse al revisor fiscal.
  • Recomendación: documentar claramente quién decide, quién ejecuta, quién registra y quién realiza la revisión independiente.

? ¿Qué documentación debería conservar la empresa frente a hallazgos importantes?

Conviene conservar la comunicación original, los soportes analizados, la respuesta de la administración, la decisión del órgano correspondiente, el plan de acción, los responsables y la evidencia posterior de implementación.

  • Ejemplo: si existe una observación sobre pagos sin adecuada segregación de funciones, deberían conservarse tanto el hallazgo como la decisión adoptada y las pruebas de que el nuevo control comenzó a operar.
  • Recomendación: centralizar los asuntos relevantes en una matriz con fechas, responsables y evidencia de cierre para evitar depender de correos o conversaciones aisladas.

? ¿Qué debería evaluar una empresa al contratar una firma de revisoría fiscal para reducir riesgos?

Además de los honorarios, debería revisar independencia, experiencia sectorial, metodología, calidad del equipo, supervisión, documentación del trabajo y capacidad para comunicar oportunamente asuntos relevantes.

  • Ejemplo: una organización con operaciones tecnológicas complejas puede necesitar un equipo capaz de comprender controles automatizados y riesgos de información, además de los aspectos financieros tradicionales.
  • Recomendación: solicitar durante la selección que la firma explique cómo identifica, escala, documenta y realiza seguimiento a riesgos relevantes durante el periodo.
Este artículo ha sido verificado por
Humberto González,
Contador público
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