El due diligence financiero es la herramienta clave para validar la realidad contable y operativa de un negocio antes de cerrar una inversión, fusión o adquisición. Nuestro proceso se enfoca en identificar riesgos ocultos y confirmar que el valor de la transacción sea sólido, proporcionando un análisis técnico que respalda cada decisión estratégica con datos verificados y objetivos.
El análisis se centra en verificar la exactitud de los estados financieros y la razonabilidad de las cifras presentadas. Durante la ejecución se realizan las siguientes validaciones:
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Verificación de activos y pasivos: Confirmación de la existencia y valoración real de los bienes, así como la identificación de deudas o compromisos no registrados.
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Análisis de resultados y márgenes: Revisión de la recurrencia de los ingresos y la estructura de costos para determinar la rentabilidad operativa.
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Revisión del flujo de caja: Validación de la capacidad de la compañía para generar efectivo y cumplir con sus obligaciones.
Mitigación de riesgos y cumplimiento normativo
Nuestra revisión asegura que la operación cumpla con los estándares locales e internacionales (NIIF/IFRS). Evaluamos el cumplimiento de obligaciones ante la DIAN y otros entes de control para detectar contingencias fiscales, legales o laborales que puedan impactar el precio final de la transacción o generar sanciones futuras.
Respaldo estratégico en la toma de decisiones
Al finalizar la debida diligencia financiera, entregamos un informe detallado con hallazgos objetivos. Esto no es solo un requisito técnico; es su principal herramienta de negociación para ajustar el precio, incluir cláusulas de protección o, en casos críticos, desistir de una inversión de alto riesgo.